Pero aquí el caso no es "captar el momento", lo que aquí se trata es captar el detalle. Esos detalles que, en el medio de la isla de cemento llamada ciudad, se nos escapan todos los días en nuestra permanente vorágine diaria.
La puerta del Palacio Fuentes es una obra de arte que encierra obras de arte más pequeñas incrustadas en la misma: los detalles en relieve, las pequeñas esculturas incrustadas, y su brillo y esplendor son símbolos de una Rosario de época que se asoma en distintos rincones de la ciudad.